
Una mujer espectacular de 1,75 m de altura y con un par de piernas larguísimas, se sentó en una banqueta en el centro del escenario con el micrófono en su mano derecha.
Una introducción del bajista Marcelo Aedo y la morocha arrancó con "…arena corriendo por tu cuerpo, el agua deslizándose en tu espalda, el viento rozando tus cabellos, tu piel sobre mi piel prendiendo fuego". Por aquel entonces era una irreconocible versión de ‘Beso a beso’ que haría sentir orgulloso a la Mona, puesto que la cantante en cuestión también era cordobesa.
¿Te gustó? entonces hacé click en el ícono g +1 acá abajo
No hay comentarios:
Publicar un comentario